Los colaboradores del gran Jefe
Cometían muchísimos delitos.
El jefe estaba arriba, puro, solo.
Recordemos el más hermoso nombre
De ese motor de Historia represiva:
Tirano,
delincuente soberano.
Jorge Guillén. Final. Edición de Antonio Piedra. Castalia, 1987.
Imagen: Hermanos Lorenzetti. Alegoría del Buen y el Mal Gobierno (detalle), s. XIV.

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