Tu salario mínimo está por debajo
de lo que cuesta mantener
a un animal de establo.
Antidio Cabal. Poética uno, 1957-1963. En Poesía de uso. Amargord, 2013.
Imagen: John Halas y Joy Batchelor. Rebelión en la granja, 1954.
Tu salario mínimo está por debajo
de lo que cuesta mantener
a un animal de establo.
Antidio Cabal. Poética uno, 1957-1963. En Poesía de uso. Amargord, 2013.
Imagen: John Halas y Joy Batchelor. Rebelión en la granja, 1954.
habría que escribir libros blancos
ya no sirven las palabras
o por el contrario
escribir
libros como bombas
y salir a bombardear el mundo.
Nuria Ruiz de Viñaspre. El temblor y la ráfaga, 2016. En (Tras)lúcidas. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). Edición de Marta López Vilar. Bartleby, 2016.
Imagen: Gottfried Helnwein. The Disaster of War 75, 2020.
¿Está lejos o cerca el día de mañana?
¿Es hoy o nunca, mañana o siempre
el día de mañana?
¿O el día de mañana ya ha pasado?
Ángel Guinda. Los deslumbramientos seguido de Recapitulaciones (2014-2020). Olifante, 2020.
Imagen: Abram Efímovich Arjípov. Las lavanderas, 1890.
Nosotros seguimos construyendo el Imperio.
Es difícil construir un imperio
cuando se anhela toda la inocencia del mundo.
Pero da gusto construirlo
con esta lealtad
y esta unidad política
con que lo estamos construyendo nosotros.
Hemos abierto casas para los dictadores
y para sus ministros,
avenidas
para llenarlas de fanfarrias
en la noche de las celebraciones,
establos para las bestias de carga, y promulgamos
leyes más espontáneas
que verdugos,
y ya hasta nos conmueve ese sonido
que hace la campanilla de la puerta donde vino a instalarse
el prestamista.
Todavía lo estamos construyendo
con todas las de la ley
con su obispo y su puta y por su puesto muchos policías.
Heberto Padilla. Fuera de juego, 1968. En Entre los poetas míos… Heberto Padilla. Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.
Imagen: Josep Renau. Fata Morgana, 1967.
Me gustaría ser un hombre
de fino bigote que toma el autobús,
no tiene heladas las manos.
Un hombre de estatura media
al que no le espera el bar
un hombre que charla
con un conductor de autobús
y le dice: ya he terminado
por hoy se acabó. Alguien
que sienta que por hoy se acabó
no tener manos heladas.
He acabado, le dice al conductor.
Tiene en los labios un deje de ilusión
es como si le esperase en alguna parte
otra cosa, no sé definir qué
clase de cosa puede ser
la que haga que alguien
de estatura media y con bigote
diga: he acabado. Me pregunto
qué clase de sensación
debe ser esa. Que haya acabado
y que probablemente haya acabado.
No sé qué puede haber acabado
se le nota en el habla.
Concha García. Ayer y calles. Visor, 1995.
Imagen: Antanas Sutkus. En un autobús, 1970.