lunes, 8 de junio de 2015

Al margen de Thoreau



CULTO DE LA AURORA


                        I have been as sincere a worshipper
                        of Aurora as the Greeks.
                                                           “Walden”, II


… Y despertarse. ¿Dónde

Mejor que entre arboledas junto a un lago?

“Renuévate a ti mismo cada día.”

Aquel hombre lo entiende,

Y la mañana es siempre edad heroica.

Una Odisea vaga por el aire

Con un vigor perenne de frescura

Frente a una flor que nunca se marchita.

Su Genio a cada uno

Le pone ante el suceso memorable:

La vida que le asalta y le realza.

“Los poetas, los héroes

Son hijos de la Aurora”,

Y en torno al pensamiento así ya elástico

—Bajo la luz del sol—

Todo el día mantiene

Trasparencia temprana.

Hombre: con firme expectación de aurora

Retornemos al mundo. ¿No es gran arte

Modificar la cualidad del día?




Jorge Guillén. Homenaje. Reunión de vidas, 1967. En Selección de poemas. Gredos, 1970.

Imagen: Benjamin D. Maxham. Henry David Thoreau en 1856.

viernes, 5 de junio de 2015

Sancho Insumiso



Ah, Sancho amigo, Sancho amigo,

el Sancho verdadero, el insumiso:

nunca hemos sido justos contigo.

Todo eran alabanzas para el destino

de tu amo y señor, todo artificio.

El caballero andante qué hizo

sino intentar transformar el mundo en su delirio

y así todas las salidas que en el mundo han sido.

Un imposible mundo, ah, Sancho amigo.

¡Innumerables son los que llaman gigantes a los molinos!

(Y escudero al amigo…)

Ese loco ingenioso, soñador fingido,

humilde en su figura, soberbio en su designio,

era el loco de siempre, quería un mundo único

en donde sólo existiera un orden, un limpio

y honorable linaje. Un dominio por otro dominio

era lo que proponía. Pero tú, y el rucio, unidos,

dejasteis aquella ínsula, aquel olimpo

que el falso soñador te había prometido

—siempre prometen los que se creen elegidos—.

Falso porque los sueños forman un mundo distinto

del mundo de las cosas. En él no hay leyes ni juicios.

Lo suyo era otra ínsula, Sancho amigo.

Y tú, como nosotros, los hijos

de una tierra dramática, ardiente, del duelo y del instinto,

sólo queremos que nuestro vivir sea algo nuestro, no ser vividos,

porque no hay ínsulas sin armas y sin cautivos.

Hable de tu verdad los venideros siglos.

No hay camino ni andar —cualquier andar— hace camino.

Hay saberse hombre solo, condenado y vivo,

Sancho humano, Sancho insumiso.

Todos los hombres solos estamos contigo.




Jesús Lizano. Héroes. Huerga y Fierro, 1995.

Imagen: Gustave Doré. Sancho y el rucio.

miércoles, 3 de junio de 2015

La Discordia



Diez cien casas se derrumban

cien y luego mil muertos

en la ventana de la nube


Vientre abierto

rostro alzado

reflejo de extensos nubarrones

imagen de cielo inmenso


Más arriba

que lo alto del cielo oscuro

más arriba

en una loca hendidura

una estela de luz

es el halo de la muerte.


Hambre tengo de sangre

Hambre de tierra ensangrentada

Hambre de pescado hambre de rabia

Hambre de basura hambre de río




Georges Bataille. Lo Arcángelico y otros poemas. Traducción de Pilar Ruiz Va. Visor, 1982.

Imagen: Pieter Brueghel. El triunfo de la muerte, 1562 (Detalle).

martes, 2 de junio de 2015

A Margot Heinemann



Alma del mundo desalmado,

alma mía, tu recuerdo

es el dolor que siento en mi costado,

la sombra que ensombrece cuanto veo.


Al atardecer se alza el viento

a recordarnos que el otoño viene,

yo, yo tengo miedo a perderte,

y tengo miedo a mi miedo.


Camino de Huesca, en el último tramo,

última barrera para nuestro honor,

tan tiernamente pienso en ti, mi amor,

como si tú estuvieras a mi lado.


Y si la suerte acaba con mi vida

dentro de una fosa mal cavada,

acuérdate de toda nuestra dicha;

no olvides que yo te amaba.



To Margot Heinemann


Heart of the heartless world,
Dear heart, the thought of you
Is the pain at my side,
The shadow that chills my view.

The wind rises in the evening,
Reminds that autumn is near.
I am afraid to lose you,
I am afraid of mi fear.

On the last mile to Huesca,
The last fence to our pride,
Think so kindly, dear, that I
Sense you at my side.

And if bad luck should lay my strength
Into the shallow grave,
Remember all the good you can;
Don´t forget my love.




John Cornford. Traducción de José Agustín Goytisolo. En Poesía anglo-norteamericana de la guerra civil española. Edición de Román Álvarez Rodríguez y Ramón López Ortega. Junta de Castilla y León, 1986.

Imagen: Robert Capa. Cerca de Huesca, agosto – septiembre de 1936.