viernes, 6 de julio de 2018

DE RÍO A RÍO


Arlanzón, díselo al Sena.

Dile que en la Noche escuchas

mi soledad, mis cadenas.


Háblale de mis hermanos,

vivos en tumbas de piedra.

Dile que escriba en los puentes

de su libertad mi pena.


Que su corazón me lleve.

Que su corriente me extienda.

Que en cada hoja del agua

el pueblo francés me lea.


Arlanzón,

díselo al Sena.
 



El Arlanzón es un pequeño río que discurre cerca
de la Prisión de Burgos y este pequeño poema lo
envié a París donde se celebraba una conferencia
de solidaridad con España





Marcos Ana. Poemas de la prisión y la vida. Tabla rasa, 2011.

Imagen: Prisión de Burgos

miércoles, 4 de julio de 2018

NUEVO TIEMPO AHORA SIEMPRE LLUEVEN BOMBAS


Nuevo tiempo ahora siempre llueven bombas

donde nunca fuimos pero hablamos nunca hablamos,

pero vemos en la tele la sonrisa y le creemos.


Nuevo tiempo ayer hoy lo mismo salpica sangre,

en la misma otra tierra dromedarios y mandriles

trafican dinosaurios lavadoras y le rezan al dios mierda.


Nuevo tiempo mundial orden y encandilan,

brillan tenues el neón alumbrando nueva roma

y casi casi, los estúpidos comandan.


Nuevo tiempo viejo hoy ayer lo mismo,

hay un virus prostituto mal parido de los libros

gordos santos remojando barbas en petróleo.


Nuevo tiempo ahora nunca siempre hoy ayer lo mismo,

llueven bombas dinosaurios hay un virus dios petróleo

rezan mierda.





Sebastián Vítola

Imagen: Yue Minjun.  Mushroom Cloud , 2002.

martes, 3 de julio de 2018

CUCHILLO


Dejo a un lado el periódico o apago

el sombrío televisor.

Pero el cuchillo sigue aquí,

instrumento de las matanzas.

Tinto en sangre el siglo que acaba.


Somos

víctimas del verdugo,

verdugos de la víctima.

El mundo

toma la forma del cuchillo.

Morimos

con el siglo que se desangra.





José Emilio Pacheco. Ciudad de la memoria, 1986-1989. En Los trabajos del mar. Poesía IV (1979-1989). Visor, 2014.

Imagen: Zeng Fanzhi

lunes, 2 de julio de 2018

Canción de amor en la ciudad poluta


Dos sombras amarillas

caminan por la calle sucia.


Dos sombras enamoradas que se miran

como si en el mundo no hubiera más que ella y él.


La multitud avanza, avanza por la calle sucia

dejando atrás a las sombras abrazadas.





Homero Aridjis. Ojos de otro mirar, 1998. En El consumo de lo que somos. Muestra de poesía ecológica hispánica contemporánea. (Ed. Steven F. White). Amargord, 2014.

Imagen: Angela Bacon Kidwell

domingo, 1 de julio de 2018

HIJO DE LA LIBERTAD


El harapo del vagabundo, trama

camal en cuyos hilos

se arropa el cuerpo errante, vive

su caminar como el chorro

de sueño, hecho de humildes letras

diarias, de quebrantos tejidos

en la noche, y es más puro

que la virtud, más abundante

que la opulencia, cristal donde

la indefensión del mundo se hace más

invencible, porque es cierto que nadie

puede ser tan heroico

como el que es hijo de la libertad.





José Manuel Caballero Bonald. Pliegos de cordel,  1963. En Somos el tiempo que nos queda. Obra poética completa 1952-2009. Austral, 2011.

Imagen: Bruce Davidson, London, 1960.