El tiempo ha terminado.
(Una de las respuestas que da una cocina fabricada en Estados Unidos dotada de voz sintética a través de ordenadores)
Esteban Peicovich. Poemas plagiados. Bajo la luna, 2008.
Imagen: Venus de Milo, remake.
El tiempo ha terminado.
(Una de las respuestas que da una cocina fabricada en Estados Unidos dotada de voz sintética a través de ordenadores)
Esteban Peicovich. Poemas plagiados. Bajo la luna, 2008.
Imagen: Venus de Milo, remake.
¡No se oye nada!
¡Mi teléfono no funciona!
¿Quién eres?
¿Quién eres?
¿Quién?
Conrado Santamaría. Lóbiter (Archivo de crisis). Amargord, 2019.
Imagen: Isaac Cordal
Si yo tuviese sobre los cielos el poder que Dios tiene,
los demolería sin hacerme esperar
y haría otro Mundo donde un hombre libre,
sin cerrarle el camino, disfrutase su dicha.
Omar Jayyam. Rubaiyyat. Introducción y versión de Carlos Areán. Visor, 1985.
Imagen: Antanas Sutkus
Un hombre que agoniza te ha soñado, un hombre
que agoniza te ha seguido. Uno que quiso morir
contigo cuando tú quisiste morir.
Allí está mi cuerpo estrellado contra los arrecifes
cuando ahogándome te vi emerger y eternamente
cerca y eternamente lejos eras tú la inalcanzable
playa.
Todo en ti es doloroso.
Te saludo entonces y saludo a lo eterno que vive
en la derrota, a lo irremediablemente destruido,
al infinito que se levanta desde los naufragios,
porque si agua fueron nuestras vidas, piedras
fueron las desgracias.
No soy yo, son mis patrias las que te hablan: el
sonido del océano que describo, las estrellas de
la vituperada noche.
Iluminada de la noche tu cara sube cubriendo
el amanecer. Abres los párpados, entre ellos
millones de hombres dejan el sueño, toman sus
autobuses, salen,
las ciudades de agua en tus ojos
Raúl Zurita. Zurita. Editorial Delirio, 2012.
Imagen: Gertrudis de Moses