sábado, 28 de febrero de 2026

El mundo necesita más poetas


 

El mundo necesita más poetas

que minas y misiles y soldados.

Malditos o benditos, malhablados

o educados. Con tetas o sin tetas.

 

El mundo necesita más poetas

a perder y a ganar acostumbrados,

que purguen con palabras sus pecados

y no con fogonazos y espoletas.

 

El mundo necesita más poetas.

Cerebros de metáforas preñados.

Y menos hijueputa uniformado

escondido tras una bayoneta.

 

El mundo necesita más poetas.

—científicos de Harvard lo han probado—

y menos mercenario acomodado

bajo rayos de sombra ultravioleta.

 

El mundo necesita más poetas.

Más homo sapiens-sapiens inspirado

y menos cavernícola engordado

con vísceras de sol en vinagreta.

 

El mundo necesita más poetas.

Más seres por la luz domesticados.

Necesita, es urgente, comprobado,

más orgasmos y menos metralletas.

 

El mundo necesita más poetas.

Más Whitmans, Maiakovskys y Machados.

Incluso el sol pidió, decepcionado,

que haya más Federicos que cunetas.

 

El mundo necesita más poetas.

Más tipos con los gustos “atrofiados”

que carguen con ridículos pareados

tanques, barcos, camiones, furgonetas.

 

El mundo necesita más poetas.

Para que cuando el siglo haya acabado

se mire un planetario en cualquier lado

y sigan siendo nueve los planetas.

 

El mundo necesita más poetas.

Ya la UNESCO lanzó un comunicado.

Necesita menos acorazados,

submarinos, pistolas y corbetas.

 

El mundo necesita más poetas.

Más hombres y mujeres de arte alado

y que el planeta esté superpoblado,

con muchos más poemas que avionetas.

 

Repitan como un mantra improvisado:

El mundo necesita más poetas.

El mundo necesita más poetas.

El mundo necesita más poetas.

El mundo necesita más poetas.

 

Y guarden este texto: es mi legado

al hijo de la nieta de mi nieta.

 

 

Alexis Díaz-Pimienta

Imagen: Shana and Robert ParkeHarrison. The Lesson, s/d.

viernes, 27 de febrero de 2026

POEMA DESCLASIFICADO


 

Pasan luego los años

y se nos caen los dientes y los ojos,

 

pero la venda y la mordaza siguen,

y vemos y mordemos

lo que se debe

morder y ver.

 

Y adiós,

adiós muy buenas.

 

 

Julián Briñas. Las reglas están para cambiarlas. Desescombros, 2026.

Imagen: John Pettie. A State Secret, 1874.

jueves, 26 de febrero de 2026

LAS FRONTERAS


 

            En una aldea están todos los Ojos y en otra todas las Orejas y en otras todas las Bocas. Cuando las aldeas se reúnen hacen una sola Cabeza que mira y escucha y habla, pero cuando las aldeas están separadas un gusano les devora el pensamiento, les muerde la carne de quererse y estar juntas.

            La aldea de los Ojos batalla contra la aldea de las Orejas, y la aldea de las Bocas escupe contra las dos una llama de hielo, un beso de vacío, una saliva seca y su promesa.

            Temblores tumban casas y hombres.

            Una efigie de espanto le crece a las moradas. Llueven ranas y perros, y la pelambre del río aumenta, raspa la tierra y la lleva.

            En la aldea de las Bocas, una mujer es muda.

 

            Las fronteras, sus labios.

 

 

Rafael Courtoisie. Los puntos sobre las íes. Amargord, 2017.

Imagen: Paul Klee. Grenze, 1938.

miércoles, 25 de febrero de 2026

CEMENTERIO DE CIUDAD


 

La soberbia de los poderosos llega hasta los cementerios

y se transforma en mármoles corintios

y en bronces propietarios.

            Hay que plantar en el mundo esta pancarta:

            Hay muertos de primera y de segunda,

            y muertos que no tienen donde caerse muertos.

El esqueleto de un rico

vale por tres esqueletos

de esos hombres sencillos que cobran los sábados

un jornal resudado de sueños y esperanzas.

Los muertos poderosos

llegan al cementerio con entrada de palco

pensando que las trompetas del juicio final

tocarán para ellos en exclusiva

una hermosa diana floreada.

            Un día los despojaremos de esa tierra ofensiva

            y haremos una sola tumba igualitaria.

Echaremos al mar los mármoles irritantes

y los bronces orgullosos los fundiremos al fuego.

A los herederos de los soberbios les mandaremos los huesos

de sus antepasados para que los coticen en la Bolsa,

con los nitratos, con los hierros, con el carbón y el cobre

y así podrán vivir, como siempre, de renta.

 

CIMENTERIO DE CIDÁ

 

A soberbia dos poderosos chega até os cimenterios

e trócase en mármores corintios

i en bronces propietarios.

Compre chantar no mundo ista pancarta:

Hai mortos de primeira e de segunda,

e mortos que non teñen onde cairse mortos.

O esquelete dun rico

val por tres esqueletes

dises homes sinxelos que cobran os sábados

un xornal resuado de sonos i esperanzas.

Os mortos poderosos

chegan ao cimenterio co boleto de palco

e métense nunha furna de mármol separatista,

pensando que as trompetas do xuicio final

tocarán pra iles en escrusiva

unha fermosa diana froleada.

Un día despoxarémolos disa terra ofensiva

e faremos unha soia tumba igualitaria.

Deitaremos no mar os mármoles noxentos

e os bronces orgulosos fundirémolos no lume.

Aos herdeiros dos soberbios mandarémoslle os ósos

dos seus devanceiros pra que os coticen na Bolsa

cos nitratos, cos ferros, co carbón e o cobre,               

i esí poidan vivir, coma sempre, de rendas.

 

 

Celso Emilio Ferreiro. Longa noite de pedra / Larga noche de piedra. Traducción y prólogo: Basilio Losada. LosLibrosDeLa Frontera, 1976.

Imagen: Steve McCurry. Day of the Dead Festivities, Oaxaca, Mexico, 2018.