Se escucha la sangre,
el arrastrarse para oler el pan.
Se escuchan los disparos,
el celo en los drones,
los muertos hablando al unísono.
Se escucha el llanto en cada
subterráneo de la oscuridad.
El esqueleto de un niño
vuelve a ser asesinado
cada vez que alguien,
para no escuchar,
se tapa los oídos
y los ojos.
Mientras, en otro sitio,
alguien recrimina una masacre y le dicen
que por qué no se lleva a su casa
a los masacrados,
si tanto le duelen.
Ya no se crece.
Ya no se duerme.
Se escucha esta notable diferencia entre usted
y su vecino.
Ya no se baila.
Se escucha todo menos la música.
Elena Román. En Poetry Planetariat. Kathmandu / Medellín. Vol. 11. Worl Poetry Movement. Febrero, 2026.
Imagen: Omar Ashtawy. Ahmed Abu Saada, 20, struggles to survive in a tent in Gaza City after losing his wife, Walaa Juha, in an Israeli airstrike just three days after their wedding, 7 January.

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