lunes, 4 de noviembre de 2013

La cita



Ni su nombre ni su edad recuerdo, aunque ésta era mucha. Soñaba largamente con trenes irremediables cuyo silbido oía desde su ventana, como un llamamiento. La vez primera, unos hombres la recogieron del nicho que con sus propias manos había abierto entre los rieles para aguardar allí el tren que no pudo ver llegar. Pasaron los días, o los meses, y de nuevo la sorprendieron camino de la estación, y sus parientes ya la encerraban. Hasta que al fin una noche de mayo sin luna, arrojó su viejo jergón por la ventana del piso primero donde moría, y luego se descolgó. Para que nadie pudiera estorbar esta vez su designio, arrastró a duras penas el colchón hasta el portal y lo escondió bajo la escalera, no fuera a denunciar su partida. Recelosa también de la noche, bajó aprisa el camino de piedras hasta el paso a nivel. Anduvo luego unos pasos pletóricos y en ansia sobre las traviesas y eligió con celoso primor el mejor acomodo para el encuentro. Y, aquella noche, vino puntual el tren.

Conrado Santamaría
Imagen: George Tooker. Subway, 1950

domingo, 3 de noviembre de 2013

¡Ya viene!



Por todas partes se advierte

del burgués el desaliento,

y su gran rebajamiento

al ver cercana la muerte.


En tanto que el desvalido,

el pobre, el desheredado,

el triste paria explotado,

el infeliz y oprimido,


cansado ya de sufrir

el yugo de la riqueza,

levanta al fin la cabeza

y mira hacia el porvenir.


Allí ve el signo seguro

que en todo pueblo o nación

anuncia la redención

y hace se desplome el muro.


La infame prensa de ayer,

rindiendo culto al dinero,

se ensañaba en el obrero

y le adulaba al procer.


Hoy muestra su vil ralea

y amaina en su empeño vano,

al ver que su influjo insano

no puede vencer la idea.


En el campo y la ciudad

la verdad llama a la puerta,

el esclavo se despierta

y tiembla la iniquidad.



Fermín Salvochea. Suplemento a La Revista Blanca, 29.6.1901. En 65 Salvocheas. Quorum Editores, Cádiz, 2011.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Veinticinco recitales al día en Madrid



–¿A que no sabéis cuántos recitales hubo ayer en Madrid?
–¿Cuántos?
–Veinticinco. Y hoy, sólo para las 19:30, había doce.
JULIO SANTIAGO, poeta, mayo de 2008, en la Biblioteca Central

Cada día
se celebran
en Madrid
veinticinco recitales
de poesía para
nada
para nadie,
cada día se alzan
palabras a miles
en un globo naranja,
veinticinco poetas
tienden
sus poemas
en la ventana
y los versos
sacan los brazos
intentando
aferrarse
a algo,
a alguien,
pero no hay más
que vacío
más que
silencio
y los versos
heridos
van formando
charcos y dibujos
de calavera
que no se borran
hasta el anochecer;
postistas
garcilasistas
surrealistas
sociales
claroscuros
rilkeanos
cernudianos
bukowskianos
herméticos
descatalogados
de la experiencia
o de la inexperiencia
van lanzando su flecha
hacia un blanco
que ya no existe,
que ya
no se entiende,
insisten
con sus silvas
romances
redondillas
villancicos
sextinas
o versos libres
de obediencias
pero nadie
quiere detenerse
a escucharlos
salvo padres
madres
primos
novias
amigos,
salvo locos
por contrato
y mendigos
con reloj.
La ciudad se llena
de pentasílabos
yambos
trocaicos
alejandrinos
estrambotes
metonimias
sinéresis
hipálages
pero es
en vano
porque padecen
falta
de ojos,
padecen falta
de oídos,
los versos
se van acumulando
en las aceras
hasta que
las brigadas nocturnas
de limpieza
los recogen
uno a uno,
y por las prisas
algunos endecasílabos
pierden su acento
en sexta
y muchos sonetos
caen
en los vertederos
con sólo
doce versos
de tristeza.



Batania. neorrabioso. poemas y pintadas. La Baragaña, 2012.
Imagen: René Magritte. Golconda, 1953.

viernes, 1 de noviembre de 2013

[Qué dirían de mí]



Qué dirán de mí
 
los enanos

de dientes crueles

y uñas diminutas

que encerré

en el sótano.


Yo solo quería

un cuerpecito deforme

para poder abrazarlo.


¿No lo ves?

Trágatelo todo.




Layla Martínez. En Negra Flama. Poesía antagonista en el estado español. SOV de Oficios Varios de Jaén, 2013.

Imagen: Paula Rego. La habitación de Shakespeare. 2005.