lunes, 5 de mayo de 2025

migrantes


 

mudaron mudos

la tierra que comieron

en destino desalojo

 

desvestidos de historia

cruzan puentes charcos

ven lámparas de Aladino

dejan huellas de barro

hijos cucharas escarapelas

 

se contaron cinco mil siete y tantos

por los ojos que quedaron

 

hacen cola de noche

se silencian

 

la gesta humanitaria

escribe sin tinta

y ríe

 

 

Liliana Corredera. urbana. El Mono Armado,  2018.

Imagen: Fabio Bucciarelli. Tijuana, 2018.

domingo, 4 de mayo de 2025

«Empresario»


 

Sus hijos andan

descalzos. Su mujer

sale a mendigar. Él se

muere de hambre. Llorando

revisa

su «memoria y balance»

en busca de pequeños beneficios

que lo sustenten.

 

 

Volker von Törne. En Poesía social y revolucionaria. Selección, compilación y notas: Jorge Brega. Ágora, 2012.

Imagen: Scott Anderson

sábado, 3 de mayo de 2025

ASÍ SURGIÓ EL SER HUMANO


 

Aun no era la primera

luz del día

cuando, sin ceremonia alguna,

olvidando las advertencias de los magos,

mirando de reojo a nuestra espalda

desconfiando por si acaso,

abandonamos el agujero oscuro

de las seguridades bien instituidas:

lo que ha de creerse,

lo que ha de evitarse,

lo que ha de temerse,

lo que está bien, evidentemente,

lo que huele bien

aunque apeste a humo y a cerrado.

Hace medio millón de años.

Así inventamos los caminos.

Sin miedo.                            Y sin destino.

 

 

Francisco Marín Campos. De Gaya Ciencia: canciones de amor y de guerra. (Poesía 1972-2018).

Imagen: María Onetto, M. Luz Funes, Andrea Murgo. Cueva de las Manos, Río Pinturas.

viernes, 2 de mayo de 2025

[Y en la Costanilla]


 

Con Victoria Zorrozua Hornes

 

Y en la Costanilla

de la abuela madre,

pan, vino y azúcar,

truquemé del hambre.

 

 

Conrado Santamaría. Tanteos.

Imagen: José Uriszar

jueves, 1 de mayo de 2025

LA ACCIÓN


¡Viva la acción! Su fuerza es tan potente

y su poder tan mágico y certero,

que hasta eclipsa al gigante del dinero,

tenido con razón por prepotente.

 

Ella hace conmover al Continente

con su influjo sublime y verdadero;

espanta al opresor, y es lo primero

que transforma al esclavo en ser consciente.

 

Ella es el grande y deslumbrante faro

que infunde aliento al pobre caminante;

hace que pague el déspota bien caro

 

todo el mal que causara, en un instante,

y es la sombra constante del avaro,

que jamás se le quite de delante.

 

 

Fermín Salvochea. Tierra y Libertad, 15 – 2 – 1902. En 65 Salvocheas. Quorum Editores, Cádiz, 2011.

Imagen: Camille Pissarro. Insurrección urbana en París, 1870.